La casa de Verges es una obra de no ficción que se adentra, sin embargo, en el fantástico mundo de las casas encantadas, tan arraigado en nuestro ancestral imaginario.
Nos adentramos en los años veinte de este extraño siglo XXI tan difícil de desentrañar. Afuera de nuestras casas, la pandemia que desde hace un año y medio ha sembrado incertidumbre y caos, resiste dura e implacable. El hogar ha sido siempre un símbolo de seguridad y protección, sin em-bargo, hay casas que tienen personalidad propia, y algunas de ellas han infundido el miedo en sus moradores desde el inicio de los tiempos.
Era el verano de 2016 cuando Marta Fontana, icono punk de nuestro siglo, se enfundó el atuendo de sagaz periodista para investigar los intrigantes acontecimientos vividos por ella y su familia en la casa de Verges.